Por: Louis Convit

Vivimos en un mundo donde, aquel que tiene Poder, lo usa. Sin remordimiento, desmesuradamente, sólo por el hecho de tener el control en una situación determinada. Pero, llega el punto en el cual nos urge preguntarnos si, el ejercicio del Poder, también debería tener límites.

Damos inicio con esta interrogante, ya que nos encontramos ante una situación apremiante y delicada. Está de más decir que nos encontramos desde hace año y medio en una pandemia y que la humanidad está todavía en proceso de adaptación para llevar su vida con normalidad nuevamente, tras haberse iniciado la propagación del virus covid-19.

Ahora bien, así como sabemos acerca de la existencia del virus, también es sabido sobre la carrera por la creación de las Vacunas. Distintas empresas farmacéuticas ya iniciaron la producción en masa de las vacunas, e incluso, ya millones de éstas se han aplicado, así como, otros miles de millones más, han sido apartados para un grupo selecto de compradores.

Disparidad clara en la distribución de Vacunas

El conflicto surge, cuando vemos lo disparejo que son las cifras de las Vacunas, en cuanto a su distribución se refiere, entre naciones. Claramente, las naciones élite, han sido capaces de adquirir un mayor número de Vacunas ante las Farmacéuticas, en comparación a Naciones inferiores. De hecho, de acuerdo a declaraciones del Secretario General de la ONU, António Guterres, informó en Febrero de 2021 que sólo 10 países han administrado el 75% de todas las Vacunas contra el covid-19. Mientras tanto, más de 130 países no han recibido una sola dosis”. (UN, 2021).

Es así como logramos notar la amplia brecha que existe entre las Naciones del Mundo y cómo se ubican de acuerdo a su Poder Político y Económico. Pero, es menester preguntarnos también, qué tan lejos están las naciones pobres de poder adquirir las Vacunas que producen las grandes Corporaciones Farmacéuticas.

Son varios los factores que hacen posible la lejana adquisición de Vacunas para las naciones menos favorecidas. Es preciso mencionar que las Vacunas de Pfizer y BioNTech, por ejemplo, deben resguardarse a temperaturas entre -20 °C y -80°C (Instituto Samuel Robinson. Informe Mensual N° 3. Abril 2021). Por lo cual, hay muchos países pobres que no cuentan con instalaciones que posean tales condiciones; lo que hace desde el vamos, que sea desventajoso para ellos poder comprar en masa las Vacunas que producen estos colosos.

Pero, sólo ese argumento no es válido para justificar el hecho de que al menos 130 países estén abandonados en la situación actual de Pandemia. Está claro que el factor económico juega un rol fundamental en este proceso, de hecho, podríamos decir que es el principal.

¿Por qué las farmacéuticas se aferran a las patentes?

Paso a paso vamos comprendiendo lo que quiso decir Posner (2020), cuando definió la Pandemia como un “Éxito en Taquilla para las Farmacéuticas”. Y es que al ver las cifras tan contundentes que se manejan, es cuando notamos el rango de poder que alcanzan las Productoras de Vacunas.

El saldo de ganancias por ventas de Medicamentos para cada Empresa Farmacéutica es abominable por sí solo, pero, cuando comparamos las cifras que invierten para realizar las investigaciones y desarrollo de los mismos. Lo cual, nos va a demostrar cuáles son las prioridades de las Corporaciones.

Vamos a tocar sólo 2 o 3 casos específicos sobre las Empresas Farmacéuticas y su amplia brecha entre inversión y ganancias. De acuerdo con Pharmaceutical Executive, en el año 2018 se evaluaron a las 10 principales Farmacéuticas del Mundo, en relación a las 2 Categorías previamente mencionadas y podemos extraer lo siguiente: La Empresa N° 10 en el Top es la Estadounidense Gilead Science; dicha empresa realizó en el año 2018, una Inversión para Investigación y Desarrollo de 3.9 Millardos de Dólares; y obtuvo ganancias por Ventas de 21.7 Millardos de Dólares. Es decir, casi un 700% de margen diferencial.

Subiremos hasta el Podio y veremos a la Empresa que está en el 3° lugar. Ésta es la Empresa Suiza, Novartis. Dicha corporación, realizó Inversiones de hasta 8.2 Millardos de Dólares, lo cual se ve el aumento considerable en comparación a Gilead Science. Sin embargo, generó ganancias netas de Ventas hasta 43.5 Millardos de Dólares.

Finalmente, nos topamos con la Medalla de Oro de este Top y no podría ser otra más que la estadounidense Pfizer. En el año 2018, invirtió 8 Millardos de Dólares, y obtuvo ganancias de hasta 45.3 Millardos de Dólares, siendo esto, más del 500% en comparación entre Inversión y Ganancias. Dejando evidencia de lo poderosa que es la Industria Farmacéutica.

Es evidente que se haya despertado dentro de múltiples naciones el deseo de que se eliminen las Patentes de las Vacunas para poder tener acceso real a las mismas y así poder lograr la inmunidad de rebaño cuanto antes. De hecho, se ha creado un amplio debate sobre aquellos países promotores a la renuncia de patentes, los que apoyan esta moción y claro, los que se oponen por completo a esta posibilidad.

Podemos notar que naciones como EEUU, Reino Unido, las principales de Europa Occidental (Alemania, Francia, Países Bajos, España, etc.) e incluso Japón, son aquellos países que se niegan rotundamente a que se llevase a cabo la renuncia de Patentes de las Vacunas. Por el contrario, nos topamos con que al menos el 90% de naciones Africanas, Islas del Pacífico, países del Sureste Asiático y hasta Venezuela, aparecen como los principales promotores para que se ejecute la renuncia de las Patentes de las Vacunas por parte de las Industrias Farmacéuticas, de acuerdo a lo que expuso el Índice de la Economía del Conocimiento, OMC, (2021).

¿Es posible entonces, la renuncia de las patentes?

Luego de ver las cifras que alcanzan las Farmacéuticas en un solo año, nos deja ver que luce sumamente cuesta arriba que esas Patentes logren desaparecer en algún momento, e incluso, el hecho de que esto pueda pasar en un muy largo plazo también se ve como algo imposible, mas sin embargo, nos hemos encontrado con varias razones que exponen más a detalle cómo se podría manejar esta situación.

De acuerdo a lo que indican (Peiró, González y Ortún, 2021), sobre las razones para que sí se pueda ejecutar la liberación de las patentes de las Vacunas contra el covid-19, nos encontramos con que, está el “Factor Moral”, expuesto por ellos al decirnos que “ningún derecho de protección de la propiedad intelectual debería prevalecer sobre el derecho humano universal a la salud y a la vida”. Algo completamente cierto desde el punto de vista de nosotros, los ciudadanos de a pie; pero, es bien sabido que para las Corporaciones Gigantes, siempre van a prevalecer sus ganancias y enriquecimiento por encima de cualquier cosa, incluso, vidas humanas.

Así también, nos dejan plasmado el “Factor Egoísta”, término acuñado y explicado por los autores (Ibid.) como que “los riesgos de la covid-19, incluso para los países ricos, persistirán mientras se mantenga la epidemia en los países pobres, alineando solidaridad y propio interés.

De esta manera, nos dejan ver razones por las cuales se debe llevar a cabo la liberación de las patentes pero, son algo remotas sin nos adentramos a ver desde el punto de vista (valga la redundancia) de las Empresas Farmacéuticas. Es algo quizás hasta descabellado pensar que van a ceder su cuota de poder tan fácilmente.

Las Patentes se pueden considerar como sinónimo de Monopolio y por ende, hay tanto afán en obtener las mismas, pues, se traduce en Poder y Dominio, se controla la Oferta y los Precios del Producto en base a las necesidades de los Demandantes. Sin embargo, nos encontramos con que en 2003, los entonces 146 miembros de la OMC acordaron una licencia obligatoria (sin consentimiento del propietario) que les permitiría por razones de emergencia y crisis mundial, producir medicamentos destinados a países con graves problemas sanitarios”. (Ibid).

El detalle está, en que como casi todos los Acuerdos Internacionales, éstos no tienen el resultado esperado al momento de ejecutarse, en vista de que siempre van a prevalecer los intereses de las Naciones Poderosas. Ya lo hemos visto con la Carta de las Naciones Unidas o la Carta de la OEA a la hora de solución de conflictos de talla internacional. Así también, ha ocurrido con este acuerdo de la OMC.

¿Existen alternativas ante tantas trabas?

Opciones hay. El detalle está en que logren ejecutarse ante el enredo de hilos de Poder en el que se encuentran. Licencias Voluntarias por parte de las Farmacéuticas a nuevos fabricantes, es la opción más viable que se presenta ante todo este panorama. Pero, no basta, ya que es importante que el productor licenciado, también tenga las capacidades técnicas y tecnológicas para poder llevar a cabo la producción de las Vacunas de manera eficiente.

Lo positivo de toda la situación de Licencias Voluntarias, es que luce como el camino más viable, puesto que, las Farmacéuticas, igual estarían recibiendo sus regalías por las Vacunas; las cuales estarán ingresadas al Sistema COVAX, destinado a los países menos favorecidos. (Ibid).

Viendo todo desde esta perspectiva, podemos considerar como posible la atención a países necesitados en cuanto a la Vacuna se refiere, sin que esto signifique pérdidas monetarias para las grandes Farmacéuticas y se disponen a colaborar en pro de contrarrestar el avance de la pandemia del covid-19. Es más palpable un camino alternativo a la renuncia de Patentes, en el cual, todos sean ganadores. El camino de las «Licencias Voluntarias» por parte de las farmacéuticas para con otros productores menores, y así, atender todas las necesidades de las naciones, sin que su profundo bolsillo se vea afectado.

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